Esta mañana, nuestro primer curso del ciclo formativo de grado básico se reunió para una misión especial: colocar la lona con la imagen de nuestro proyecto de innovación educativa «Lágrimas de los Ojos» en la pared del huerto. Armados con entusiasmo y herramientas, nos pusimos manos a la obra.

¡Divertirse y trabajar responsablemente van de la mano cuando el equipo es genial!. Mohamed y Munir, con su precisión milimétrica, se encargó de medir y marcar el lugar perfecto. Jazmín y Claudia, nuestras expertas en bricolaje, manejaron el taladro como verdaderas profesionales. Mientras tanto, Raúl y Diego supervisaban todo con su ojo crítico, asegurándose de que la lona quedara perfectamente alineada al mismo tiempo que facilitaban herramientas y ayuda a sus compañeros/as.

En menos tiempo del esperado, la lona estaba en su lugar, mostrando orgullosamente nuestro proyecto. No solo demostramos nuestra habilidad para trabajar en equipo, sino también nuestra eficiencia y saber hacer.

¡Una actividad productiva y divertida que dejó nuestra marca en nuestro proyecto en el huerto y en nuestros corazones!