Del Ojos al corazón de la educación social

Hoy nos escribe Lydia Gómez Cambronero García Muñoz tiene 27 años y hace ocho dejó de ser alumna del IES Ojos del Guadiana para iniciar su camino hacia una profesión que hoy le apasiona: la Educación Social. «Mi trayectoria en el instituto comenzó en 2010, una etapa que sigo recordando con nostalgia y gratitud», nos cuenta.

Su paso por la ESO no fue sencillo. «Nunca me consideré una estudiante de excelentes notas. De hecho, repetí 2.º de ESO por culpa de las matemáticas, que a día de hoy sigo sin echar de menos», confiesa con humor. Pero Lydia siempre tuvo claro algo: el esfuerzo y la constancia son la clave. «Recuerdo pasar horas en mi escritorio para aprobar cualquier examen, porque sabía que quería dedicarme a algo que me apasionara y para lograrlo debía aprender a no rendirme».

Durante esos años, hubo altibajos propios de la adolescencia, pero también personas que marcaron la diferencia. Lydia recuerda con cariño a Julián Gigante, profesor de Lengua, «que introdujo una enseñanza dinámica y transmitía esperanza y cariño en cada clase».
Repetir curso supuso un antes y un después: «Fue un choque de realidad que me ayudó a descubrir capacidades que ni yo misma conocía». Las matemáticas siguieron siendo su pesadilla, pero las letras se convirtieron en su refugio.

En 4.º de ESO conoció a dos profesores que dejaron huella: Yolanda y Santi. «Ese curso era decisivo. Gracias a ellos, que además de ser unos cracks en sus asignaturas eran personas cercanas, encontré grandes apoyos para la etapa que venía después». De Santi recuerda las clases llenas de risas y filosofía aplicada a la vida. De Yolanda, su papel casi maternal y su capacidad para despertar el amor por el mundo clásico.

El Bachillerato fue una etapa inolvidable. «Coincidí con amigas que aún conservo y fueron dos años de esfuerzo máximo para la temida Selectividad». Durante mucho tiempo pensó en estudiar Periodismo, pero las materias de Filosofía y Psicología cambiaron su rumbo. «Siempre me consideré empática y asertiva, interesada en la herramienta más poderosa para la integridad de las personas: la educación». Así nació su vocación por la Educación Social. Tras Selectividad, consiguió la nota necesaria y cursó la carrera en la Universidad de Jaén, donde brilló académicamente. «Por fin había encontrado algo que me motivaba, destaqué en la mayoría de asignaturas rozando la matricula de honor.».
Después llegaron las prácticas en el Hogar Al Amal, en Daimiel, y más tarde el trabajo con personas sin hogar, menores en protección y solicitantes de asilo. Hoy Lydia trabaja en Movimiento por la Paz, acompañando a migrantes en procesos de integración y sensibilizando a la sociedad.

«Nada de esto habría sido posible sin aquella etapa maravillosa en el IES Ojos del Guadiana, con profesores que me animaron a luchar por mis sueños. Siempre estaré agradecida».