De ‘regular’ a profesor: ¡sí se puede!
Hoy hemos sido nosotros los que hemos ido a visitar una empresa muy especial y conocida por todos los daimieleños: Talleres Núñez e Hijos, concesionario oficial SEAT. Allí nos esperaba uno de sus miembros más jóvenes, José Miguel Sánchez Montañés Núñez de Arenas. Con solo 21 años, este apasionado de la mecánica trabaja en la empresa que fundó su abuelo y en la que hoy colaboran sus padres, tíos y algún que otro familiar más. Pero no hemos venido solo a hablar de coches, sino a conocer su historia y su vínculo con nuestro IES Ojos del Guadiana, donde estudió entre 2016 y 2021, hasta que decidió dejar el Bachillerato para seguir su verdadera pasión: el mundo del motor.

José Miguel nos habla con una sinceridad que engancha desde el principio. “Tengo muy buenos recuerdos de mi etapa en el instituto. La calificaría como muy ‘chula’ por los amigos que conocí y los momentos vividos en esos años, que me hacen recordar esa etapa con mucho cariño. Como alumno, siendo sincero, me definiría con la palabra ‘regular’, porque no era un gran estudiante.”
Recuerda incluso alguna anécdota divertida:
“Con un profesor de matemáticas pasaba bastante tiempo en el pasillo… ¡a veces ni me dejaban entrar al inicio de las clases!”
Tras terminar la ESO, no sin esfuerzo, José Miguel tenía claro que el Bachillerato no era para él. Lo suyo eran los coches, la mecánica, el mundo del motor. Así que decidió dejar el instituto para iniciar otro camino: “mi camino”, como él lo llama.
“Creía que era lo correcto, porque era lo que me apasionaba.”
Ese camino lo llevó a estudiar un Ciclo de Grado Medio de Electromecánica en Manzanares, seguido de prácticas y trabajo en el taller Volvo de Ciudad Real. Después cursó el Grado Superior de Mecánica, que le encantó y le abrió las puertas para trabajar en el taller familiar, donde hoy sigue desarrollando su vocación.
Pero la historia no acaba ahí. José Miguel nos sorprende con un giro inesperado:
“Actualmente estoy matriculado en la universidad cursando el Máster de Educación. Me he dado cuenta de que me gusta compartir con otros compañeros lo que yo hago o experimento en el taller. Es una manera de afianzar lo que sé y ayudar a los demás. Ahora entiendo lo que los profesores hacían conmigo en el IES… cosas del destino.”
Antes de despedirse, nos deja un consejo para quienes hoy sienten que el instituto no les aporta nada:
“Terminad la ESO de la mejor manera posible. Aunque penséis que no os gusta, sacadlo adelante. Después, buscad lo que os apasiona: universidad, mecánica, deporte… lo que os inspire. Y luchad por ello con ganas.
¡TODOS ENCONTRAMOS NUESTRO CAMINO.!”