Para los que trazaron su propio camino

Hay días que brillan más que otros, y hoy el sol ha entrado por la puerta del centro con nombre y apellidos. Nos ha visitado un antiguo alumno, Alejandro Diaz-Salazar Rodriguez, que ha recorrido un camino tan singular como admirable, demostrando que el éxito no siempre sigue la línea recta… ¡y menos mal!

Todo empezó cuando el itinerario académico tradicional se le atragantó un poco —como a tantos— y decidió tomar el desvío del CFGB de Informática y Comunicaciones para titular la ESO. ¿Un plan B? ¡Más bien un plan brillante! Porque lo que parecía una salida de emergencia se convirtió en la entrada triunfal a un futuro lleno de propósito.

Tras superar esa etapa con esfuerzo y constancia, se lanzó a por un CFGM de Atención Sociosanitaria. Ahí descubrió que lo suyo era cuidar, acompañar, estar para los demás. Pero no se detuvo ahí: quiso ir más allá y cursó un CFGS de Integración Social, donde terminó de afilar su vocación y sus habilidades.

¿Y el final? ¡Nada de final! Porque esto es solo el comienzo. Durante sus prácticas, dejó huella —de las buenas— y fue contratado en el mismo centro donde se formaba. Hoy, es un profesional valorado, respetado y querido. Y lo mejor: ha vuelto a visitarnos para compartir su historia, saludar a sus profes y demostrar que los caminos alternativos también llevan a destinos extraordinarios.

Su visita nos ha recordado que cada alumno tiene su ritmo, su historia y su potencial. Que rendirse no es opción, y que a veces, lo que parece una bola difícil de tragar… ¡acaba siendo el trampolín hacia el éxito!

Gracias por volver, por inspirarnos y por enseñarnos que los sueños no se abandonan: se transforman, se adaptan y se conquistan