El arte como puente hacia la igualdad
Desde el Departamento de Artes Plásticas queremos compartir con toda la comunidad educativa una experiencia que ha sido tan enriquecedora como inspiradora. Os invitamos a contemplar el maravilloso mural que han pintado los alumnos de 4º de Expresión Artística, una obra que no solo embellece nuestro centro, sino que transmite un mensaje poderoso: «La igualdad no da igual».



Durante varios días, nuestros estudiantes se enfrentaron al reto de crear una obra de gran formato en condiciones climáticas exigentes —con calor intenso e incluso una tormenta—, demostrando una admirable capacidad de resiliencia, trabajo en equipo y compromiso artístico. El resultado es una composición vibrante y simbólica que refleja los valores que promovemos en nuestro centro: inclusión, respeto, identidad y colaboración.
Este mural no solo es una obra colectiva, sino también un reflejo del talento, la sensibilidad y el compromiso de un grupo de estudiantes que han dejado su huella —literal y simbólicamente— en nuestro centro. Nos enorgullece presentar a los 12 muralistas de 4º de Expresión Artística que han hecho posible esta creación: Isabel Sánchez Bermejo, Joaquín Villar García Muñoz, Irene Díaz Blanco, Raluca Andrada Ienei, Alba Martín Gil Montealegre, Marta Moreno Hernández, Adriana Prado Coronado, David Romero López, Raúl Ruiz de la Hermosa Martínez, Irene Alegre Gómez, Marta García Consuegra López y Mario Velázquez Jiménez. Cada uno de ellos ha aportado su mirada única, su esfuerzo y su creatividad para dar vida a una obra que permanecerá como legado de su paso por el instituto y como símbolo de los valores que compartimos.
El mural nace de un entorno floral del que emergen dos manos entrelazadas por los dedos meñiques, símbolo de unión y confianza. En el centro, el logo del instituto destaca como corazón de la obra, mientras que a los lados se representan las emblemáticas tablas de Daimiel y un camino de arcoíris que culmina con las huellas de cada artista participante.
Como detalle entrañable, las pulseras pintadas en las manos están personalizadas con las de los propios alumnos, haciendo de esta obra algo profundamente personal y colectivo a la vez.






Esta actividad ha permitido a nuestro alumnado desarrollar competencias clave como:
- Competencia artística y cultural, al explorar nuevas dimensiones del arte mural.
- Competencia social y cívica, al trabajar sobre un lema que fomenta la igualdad y la inclusión.
- Competencia en aprender a aprender, enfrentándose a nuevos retos técnicos y creativos.
- Competencia en conciencia y expresiones culturales, al integrar elementos locales y personales en una obra pública.
Además, han experimentado el poder del arte como herramienta de transformación social, aprendiendo que sus voces pueden expresarse a través del color, la forma y el símbolo.
Este mural es mucho más que una obra decorativa: es un legado emocional y educativo que quedará en nuestro centro como testimonio del talento, la sensibilidad y el compromiso de este grupo de estudiantes.
Os animamos a acercaros, a observarlo con calma y a dejaros inspirar por esta creación que, sin duda, ha dejado huella.