De un “paso atrás” a una carrera imparable
Hoy compartimos la trayectoria inspiradora de un antiguo alumno, Fernando González-Mohíno Mayoralas, de nuestro IES Ojos del Guadiana cuya historia demuestra que las metas no siempre siguen una línea recta… y que a veces un tropiezo bien mirado puede convertirse en impulso.
Sus primeros años en el instituto estuvieron llenos de amigos, risas y buenos recuerdos. Él mismo resume con humor su etapa en el centro:
“Estudié en el IES Ojos del Guadiana desde 2001 hasta 2009… sí, siete cursos, porque repetí 3º de la ESO. Un mal año lo tiene cualquiera.”
Lejos de verlo como un fracaso, recuerda ese momento como un punto de inflexión. Nos cuenta una anécdota que guarda con especial cariño:
“El profesor de Historia, Gabri, se sorprendió al volver a verme en 3º, pero me dijo unas palabras que siempre recordaré: ‘Seguro que merece la pena este paso atrás’.”
Ese consejo marcó la diferencia. A partir de ahí, encontró su lugar en varias asignaturas:
“Me veía competente en Latín y Griego con Sara, Historia con Gabri e Historia del Arte con José Luis. Estoy convencido de que su labor como docentes fue determinante.”
En 2009 aprobó Selectividad y tenía claro que quería ir a la universidad. El deporte siempre había sido una parte esencial de su vida, así que se decidió por Ciencias de la Actividad Física y del Deporte —el famoso INEF de la época— aunque confiesa que estuvo a punto de elegir Filología Clásica o Historia gracias a lo mucho que disfrutó en esas materias.
“Estaba muy ligado al deporte, así que me decanté por estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Llegué a pensar en Filología Clásica o Historia porque me gustaban mucho, pero el deporte pesó más.”


Entró en Toledo tras pasar las pruebas físicas y superar la nota de corte, y ahí comenzó una etapa llena de aprendizaje y descubrimientos.
Su recorrido universitario fue creciendo en profundidad:
“Me gradué y obtuve Matrícula de Honor en el TFG. Ahí se despertó mi pasión por la investigación.”
Después cursó un máster, realizó cuatro años de tesis y logró el título de Doctor. Pero el camino no fue sencillo:
“Compaginé universidad privada y pública, muchos viajes Madrid–Toledo y mis entrenamientos de atletismo. Fueron años difíciles.”
Hoy, su esfuerzo ha dado sus frutos: es Profesor Titular en la Universidad de Castilla-La Mancha, en la ciudad que tanto le ha dado y que considera parte de su identidad: Toledo.
Aunque él no lo iba a contar —porque es reservado para hablar de sus logros —, su trayectoria deportiva merece un lugar destacado. Ha compaginado siempre sus estudios y su trabajo con el Atletismo, una disciplina que forma parte de su vida desde los 6 años. Como él mismo dice: “Es ya una forma de vida para mí.”
Gracias a este deporte ha conocido a gente maravillosa y ha viajado por toda España para competir, además de visitar ciudades como Londres, París, Viena o Bruselas. Y aunque él intenta restarle importancia, ahí están los resultados: “He competido en más de 40 Campeonatos de España, he conseguido diversas medallas nacionales por equipos y varios puestos entre los 10 mejores de España a nivel individual.”
Él lo resume todo en una frase que quiere dejar como legado a quienes, como él, un día caminaron por nuestros pasillos:
“Permitíos ese ‘paso atrás’ si es necesario, coged impulso, porque el futuro, aunque incierto, ¡es vuestro!”
Su historia nos recuerda que los tropiezos también impulsan, que los profesores dejan huellas profundas, y que un paso atrás, cuando se da en el momento adecuado, puede ser el principio de una carrera extraordinaria.